Nagano es una de las regiones de Japón más conocidas por sus aguas termales, con localidades onsen repartidas por valles de montaña, ciudades-castillo y paisajes rurales de toda la prefectura. Para muchos viajeros, su atractivo reside tanto en el entorno como en los propios baños: aire puro, un marcado paisaje estacional y un ritmo que se siente claramente alejado de las grandes ciudades.
Alojarse en un ryokan tradicional es una de las formas más gratificantes de descubrir la cultura onsen de Nagano, especialmente en los meses más fríos, cuando los baños humeantes y las vistas a la montaña resultan especialmente intensos. Incluso sin centrarse en una sola localidad turística, la región ofrece una idea clara de hasta qué punto las aguas termales están integradas en la vida cotidiana del centro de Japón.