Los ryokans de la zona de Katase Onsen ofrecen una cara más tranquila y local de la península de Izu, con pequeñas posadas tradicionales que sirven como base cómoda para una estancia pausada junto a la costa. El ambiente es sereno más que ostentoso, y eso forma parte de su atractivo: una oportunidad para instalarse en un alojamiento de estilo japonés, sumergirse en el ritmo de una ciudad termal y explorar el litoral cercano de Higashi-Izu a un ritmo sosegado. Para los viajeros que prefieren lugares con vida propia y discretos, Katase tiene un encanto cotidiano y apacible.