Cuando uno piensa en Kioto, la mente suele divagar hacia visiones de antiguos templos y los vibrantes colores de sus cuatro estaciones distintas. Pero más allá de su encanto cultural y natural, Kioto esconde un tesoro de delicias termales en sus alrededores. Anidados dentro de los paisajes verdes de la ciudad se encuentran numerosos onsen (aguas termales), cada uno con su composición mineral única y propiedades terapéuticas. Entre ellos, Kurama Onsen y Funaoka Onsen tienen un atractivo especial para quienes buscan bienestar, ofreciendo un santuario tranquilo lejos del bullicio de la vida urbana.
Kurama Onsen, escondido en las montañas del norte de Kioto, promete una experiencia etérea en medio de la exuberante vegetación. Es popular por su baño al aire libre, que te permite sumergirte en aguas calientes y ricas en minerales mientras disfrutas de la serenidad del bosque circundante. Por otro lado, Funaoka Onsen, una de las casas de baños más antiguas de Kioto, ofrece una variedad de baños, cada uno lleno de diferentes minerales, asegurándote una experiencia de baño única. Combinando estos baños rejuvenecedores con la exploración de la rica historia y cultura de Kioto, uno puede realmente experimentar la esencia de Japón en su máxima expresión.