Lo mejor es plantearse Yokosuka Onsen como parte de una visita más amplia a Yokosuka, la ciudad portuaria de la península de Miura, en la prefectura de Kanagawa. No es una de las clásicas ciudades termales de Japón, pero bañarse aquí tiene otro atractivo: un ritmo más tranquilo y local, marcado por el mar, las colinas y el ambiente cotidiano de la ciudad, más que por el carácter de un complejo turístico conservado.
Para los viajeros que llegan desde Tokio o desde zonas costeras cercanas, una parada en un onsen de Yokosuka encaja muy bien con un día paseando por el paseo marítimo, explorando calles residenciales secundarias o continuando ruta por la península. Es un destino ideal para quienes prefieren una experiencia sin prisas: menos centrada en ir tachando lugares famosos y más en adaptarse al ritmo del Japón costero cotidiano.